Impresión bajo demanda (POD)

La impresión digital bajo demanda, tal y como hoy la conocemos, surge a finales de la década de los noventa, por lo que su desarrollo es relativamente reciente.

Consiste básicamente en la posibilidad de realizar pequeñas tiradas, con la opción de ser personalizadas, a costes similares a si hiciéramos miles de ejemplares.

Tradicionalmente la tecnología Offset implicaba que, al hacer pequeñas tiradas de un libro, por ejemplo, había que asumir gastos de arranque de máquina, entre otros, que iban amortizándose según aumentaba el número de ejemplares.

Con la impresión bajo demanda esos costes desaparecen y es posible imprimir a costes muy cercanos a si hiciéramos una gran tirada, con el consiguiente ahorro en el desembolso final que debamos hacer.

El término "digital" se refiere no tanto a la calidad obtenida sino al grado de virtualización conseguido en el proceso de producción, ya que prácticamente se elimina toda la parte mecánica anterior  (realización de fotolitos, planchas, etc.).